jueves, 31 de julio de 2014

Agosto con thriller: mezclado, no agitado.

¿Alguien más se anima?

Llega Agosto y sin terminar un propósito (La Summermathon de julio) comienzo otro porque yo lo valgo y porque me van las emociones fuertes. 
Y porque estoy en paro. No nos vamos a engañar.

En este caso, se trata de uno de los meses temáticos que Laky de Libros que hay que leer viene organizando durante todo el año. Por primera vez me uno a la iniciativa y aprovecho desde aquí para agradecerle a Laky su implicación en estos retos que tantísimo nos gustan a todos.

En este agosto caluroso e implacable unos cuantos blogueros nos dedicaremos a leer thrillers reseñándolos en nuestros blogs y enlazando los comentarios sobre los mismos en esta misma entrada que estáis leyendo tan majamente. Aquí os dejo la entrada con toda la información sobre el reto.




¿Te acabas de enterar y te mola mucho la idea y quieres participar? Copia el banner, haz una entrada sobre el mes temático y enlázala en un comentario en el blog Libros que hay que leer. El único requisito es leer y reseñar al menos un thriller en los próximos 30 días. Así de fácil y de barato. 

En mi caso, además, no tengo escapatoria. Ni la quiero. Porque fui una de las ganadores de uno de los ejemplares de Caos absoluto de Armando Rodera que se sortearon con motivo de este mes temático. Así que ahí tenéis la primera lectura que realizaré y a la que seguirán algunas otras.


Que por cierto, el otro libro sorteado fue Recuerda de mi amigo Rubén Aído, libro y persona que os recomiendo muy fuertemente. Otros cinco afortunados leerán su novela este mes y seguro que podéis comentarla con ellos y con el propio Rubén por las redes sociales.

Y hasta aquí, la concisa y trepidante entrada de hoy. Mira por donde, como un thriller. 

¡Nos leemos!


¡ACTUALIZADO!  

Reseñas del mes temático del thriller 

jueves, 17 de julio de 2014

La mirada más amable de un conflicto terrible

Crónicas de Jerusalén de Guy Delisle

Guy Delisle es un dibujante y animador canadiense. Su amplísimo trabajo (que podéis consultar en la página web que enlazo JUSTO AQUÍ) es sobre todo conocido por las novelas gráficas en las que refleja la realidad de diversas ciudades, como Pyongyang, Shenzem o, en este caso, Jerusalén. Realidad que él ha tenido la oportunidad de conocer de primera mano, siguiendo a su mujer allá donde ella tenga que desarrollar su labor humanitaria, y es que la buena señora trabaja para la ONG Médicos sin Fronteras. 

Cuando Nadége marchaba a trabajar, y Guy se quedaba en casa como un auténtico Rodríguez, cuando ya había dejado a los niños en la escuela y arreglado la casa, pocas planes parecían mejores que salir a dar un paseo y observar con la mirada más virgen posible todo lo que sucedía en su nueva ciudad. Y supongo, que de esta manera comenzaría Delisle a tomar notas y hacer bocetos de todo aquello que le sorprendía, le maravillaba o le inquietaba en una ciudad como Jerusalén. Que, como imaginaréis, tiene que ser mucho. 

El resultado de ese año de acogida en Israel es la novela gráfica que hoy os comento. Publicada por Astiberri en 2012, ha recibido incluso el Premio al Mejor álbum en el Salón Internacional del Cómic de Angoulême. Y no es para menos. Para mí, que soy una total ignorante del noveno arte, ya se ha convertido en uno de los mejores libros que he leído este 2014. 

¿Y cómo fue?

Vaya por delante que leer Crónicas de Jerusalén ha sido totalmente casual. Andaba yo algo desalentada, por haber decidido no cumplir con una de las categorías del reto de la Summermathon (aquella de "Lee un libro ilustrado"). Mi elección fue demasiado infantil y no la estaba disfrutando en absoluto, así que en contra de mi costumbre abandoné el cuento en cuestión y un día en la biblioteca vi, o mejor dicho, él me vio a mi, este interesante libro. 

¿El conflicto palestino-israelí contado en un tebeo? La cosa prometía. Y aunque podía ser muy interesante, también temía acabar indignándome si la novela estaba escrita con demasiada ligereza. Y no quiero que se me entienda mal. Sé que pueden tratarse temas serios en este medio (he leído Maus de Art Spiegelman) pero entre ambos existe una abismal diferencia. El tiempo. La perspectiva. La distancia. ¿Podría decir la objetividad?

Mi opinión



Pero ¿Quién puede ser objetivo en un caso como este? Guy Delisle nos muestra lo que vivió y conoció en aquellos meses, de una forma tan limpia y descreída que parece decirnos simplemente: "Saca tus propias conclusiones porque a mi se me quedó cara de tonto". Y cara de tonta se te queda cuando ves hecho dibujo la realidad de un conflicto enquistado y terrible. El autor cuenta desde sus problemas para desplazarse de un barrio a otro, a las costumbres de las distintas comunidades, el, no siempre exitoso, recibimiento de su trabajo, y sus amistades de distintas confesiones y nacionalidades. El tema de la novela es narrar su día a día en una ciudad extranjera, y no tanto el realizar una crónica de este conflicto, pero inevitablemente la rivalidad entre palestinos e israelies acaba siendo el centro de casi todas las tiras. 
 
Y sin entender demasiado de cómics, me atrevería a decir que los dibujos de Delisle son deliciosamente sencillos pero también expresivos, tanto que le otorgan toda la importancia al mensaje, al fondo sobre la forma, aunque parezca imposible que así sea tratándose, como es, de una novela gráfica. 


El autor es irónico, pero también incisivo en algunas de sus reflexiones y si bien intenta no generalizar, dando a entender que en todas partes cuecen habas y en todas partes hay buenos y malos, no puede evitar mostrarse especialmente socarrón respecto a los radicalismos religiosos que campan a sus anchas en Tierra Santa. Así que, tristemente, terminas riendo con algunas de sus peripecias en aquel año (no se puede dibujar el muro, no se puede dibujar un checkpoint, no se puede dibujar una colonia, etc) para volver la página y encontrarte con algún duro pasaje en la vida de los palestinos de Hebrón o Gaza. 

Esta novela gráfica me ha parecido una excelente manera de aprender de forma distendida sobre una problemática tristemente actual. Es por eso que la recomiendo a todo el mundo: estudiantes, jóvenes, menos jóvenes, aficionados o no al cómic, porque estoy segura que la van a disfrutar exactamente igual que yo. 

¿Hacemos como que no ha pasado nada y cambiamos Crónicas de Jerusalén por la Historia del buen Simplón y la incluimos en el reto veraniego? Sí, ¿verdad? 

¡Nos leemos! 

sábado, 12 de julio de 2014

Cachito, Arturo y yo

Hace algunos años...

Mi historia con esta breve novela, empezó a mis tiernos doce o trece años. Alguien me regaló unas prehistóricas cintas de cassette que contenían fragmentos de novelas leídas por sus autores (fue la primera vez que escuche al gran cuentacuentos Mario Benedetti) o, en otras ocasiones, con la voz de importantes actores o periodistas. 

En el primero de todos ellos, un hombre con la voz profunda y rasgada, comenzaba su narración diciendo...
"Era la más linda Cenicienta que vi nunca. Tenía diecisiete años, un libro de piratas bajo la almohada y, como en los cuentos, una hermanastra mala..."
Y yo, que entonces comenzaba a sufrir mi eterno insomnio, pasaba las noches de verano escuchando aquella historia y a su narrador (ignorante de mí, no reconocía a José Sacristán) hasta que al final del primer capítulo...

"Yo la miraba desconcertado, alucinando. Con cara de gilipollas"

... comenzaba el fragmento de otra novela diferente y se rompía la magia. 


La solución no podía ser otra que comprar el libro. No podía conformarme con el primer capítulo ni tampoco vivir con la duda de cómo seguiría la historia de Manolo y María. Dicho y hecho. De la librería a mis manos, de ellas a mis ojos y a mi memoria, la digestión de este breve relato de apenas noventa páginas no duró más de una tarde.
Mis espectativas no se vieron defraudadas y desde entonces, releo Cachito cada cierto tiempo, muchas veces en verano, como aquella primera vez que conocí a sus protagonistas. Y recuerdo no solo lo mucho que me gusta esta moderna Cenicienta, sino también cómo era, pensaba y sentía esa niña de doce o trece años.

Ya veis que el cariño que le tengo a esta novela, trasciende lo literario. Por eso, cuando tuve que elegir un título para releer en esta Summermathon en la que me he embarcado en plan valiente, no tuve ninguna duda. Cachito, una de las obras más modestas de Arturo Pérez-Reverte cumplía los requisitos y además, pero no menos importante, APETECÍA.

Mi opinión

"Moderna historia de hadas y piratas, de buenos y malos, escrita con una acción trepidante y un humor agridulce y desesperado" 

Pocas veces una sinopsis es tan cierta. Un asunto de honor, considerado un relato menor de Pérez-Reverte nació con el objetivo de servir como base al guión de una película producida por Antonio Cardenal. Estamos, por lo tanto, ante una historia muy sencilla en su origen, porque no sería más que un boceto de ese futuro guión, que recoge un montón de tópicos de la ficción para acabar dando como resultado una historia tierna y vibrante a la vez. Todo lo que sería una road movie, si aceptamos cambiar movie por book.

En la narración se encuentran los elementos más característicos de un spaguetti western. El casticismo hecho western, si me permitís la expresión. Porque hay una chica en apuros que enamora a un tipo duro pero buenazo. Un amor de extrarradio. Pedáneo que diría Proyecto Jass. Y hay unos malos muy malos, peligrosos y ridículos a partes iguales, como recién salidos del circo de los horrores.


(Voy a empezar a ponerle BSO a todas las reseñas, ya verás que friki)

Pérez-Reverte conserva su cuidado estilo en este relato, pero su lenguaje se vuelve algo más... ¿Barriobajero? Cual no sería mi sorpresa, cuando revisando críticas en Internet, veo que este es uno de los principales argumentos para valorar negativamente la novela. Pero seamos honestos, si el autor cuenta una historia de prostitutas, expresidiarios, corruptos... etc. el lenguaje, las descripciones, la ambientación, deben adecuarse a esta historia. Si el protagonista se juega la integridad batallando con los malos, ¿Sería mejor que le dijera a su enemigo, en aras de la corrección lingüística, "descendiente de una meretriz" en lugar de un "hijo de puta" con todas sus letras? Don Arturo puede utilizar expresiones callejeras en este relato, pero desde luego no es nada zafio, y sigue siendo uno de los autores más románticos que he leído nunca.

Pero tenía la boca seca, y ganas de echarme a llorar, de hundirle la cara en el cuello tibio y olvidarme del mundo y de mi sombra. Pensé en lo que había sido hasta entonces mi ida. Recordé, como si pasaran de golpe ante mis ojos, la carretera solitaria, los cafés solos dobles en las gasolineras, la mili a solas en Ceuta, los colegas del Puerto de Santa María y su soledad, que durante un año y medio había sido la mía. Si hubiera tenido más estudios, me habría gustado saber de qué maneras se cojuga la palabra soledad, aunque igual resulta que sólo se conjugan los verbos y no las palabras, y ni soledad ni vida pueden conjugarse con nada. Puta vida y puta soledad, pensé. Y sentí de nuevo aquello que me ponía como blandito por dentro, igual que cuando era crío y me besaba mi madre, y unos estaba a salvo de todo sin sospechar que sólo era un tregua antes de que hiciera mucho frío.

Y ahí queda eso.

Yo la recomiendo. Son solo noventa y alguna paginitas de nada. 

Con esta lectura, completé los primeros dos puntos en mi reto veraniego de la Summermathon, a saber:
- Una relectura.
- Un libro con versión cinematográfica.  
¿Cómo va vuestro reto? ¿Os llama la atención este libro?

Por lo demás todo bien en el universo de mi estantería, de momento. Mantenemos la velocidad y el rumbo, destino agosto.

¡Nos leemos!

miércoles, 2 de julio de 2014

Lecturas Mayo-Junio

¿Habéis oído alguna vez eso de que de buenas intenciones está el infierno hasta la bandera?

¿Se podría extrapolar y decir que, de buenas intenciones blogueras hay "tropecientos" blogs "abandonadicos" perdidos? Porque basta que hace unos meses me propusiera resumir mis lecturas mes a mes, para que llegara mayo y me lo saltara a la torera. En mi defensa diré:

1º He estado estudiando como una auténtica condenada. 
2º La última semana he actualizado dos veces y eso es MUY raro.
3º Soy muy buena persona. (Esto es lo fundamental).

Y como ya estáis viendo, he agrupado mis lecturas de los dos últimos meses en una sola entrada para que quede constancia que aunque tarde, mi compromiso de actualizar con asiduidad es firme.

En estas semanas he tenido que decidir entre engancharme a novelas genialmente profundas o leer de vez en cuando algo que me mantuviera entretenida y me sirviera para desconectar del horrible estrés vivido. A ver si al finalizar la entrada, conseguís adivinar por qué opción me decanté.
No será difícil.

Rosa Vermell, detectiva privada de Josep-Lluís Seguí. (2/5)

Empezamos con un libro poco conocido, escrito en valenciano. Como su nombre indica es una historia detectivesca, donde el plato fuerte está en la personalidad y reflexiones de la protagonista (muy cínica, muy borracha, muy a la caza del cliente y de novio) y no tanto en el caso en cuestión, que no tiene demasiado misterio. 
Llegó a mis manos para preparar el examen Mitjà de valenciano (para quien no lo sepa, un nivel correspondiente a un C1, necesario para trabajar en cualquier puesto de empleo público en la Comunidad Valenciana y que, por cierto, HE APROBADO). Si alguno de vosotros tiene que preparar un examen de idioma, huelga decir que os animéis a leer algo en esa lengua para hacer más llevadero el estudio.

Eternos de Kirsten Miller. (2/5)

Esta novela se construye en torno a dos premisas: La primera, el fenómeno de la reencarnación, que resulta bastante interesante.  Y la segunda, la existencia de un amor eterno que se sucede generación tras generación, lo que me parece bastante tonto. Así que, mi opinión final sobre el libro es que es una historia que podía ser muy válida, pero como en otras muchas novelas juveniles la trama está sacrificada para contar una historia de amor incondicional y poco realista.
La protagonista es, además, uno de los personajes más ridículos que he tenido el placer de conocer: tiene tal problema de bipolaridad, desconfianza, falta de decisión y personalidad que sería muy aconsejable que se lo mirara. Por no mencionar lo del malo de la historia que es un MUY chistoso.
"¿Y por qué le pones un dos en lugar de un menos dos?" preguntará alguien en cualquier momento.
Pues porque a pesar de todo es entretenido, se lee fácilmente y me aportó justo lo que necesitaba en el momento en que lo necesitaba. Además la traducción es de lo más chocante, tiene un montón de giros y expresiones que identifico con el español de América latina (Argentina por ejemplo) y me ha resultado muy curioso leerlo.

La estrella más brillante de Marian Keyes. (5/5)

 Ya hice un comentario, absolutamente falto de objetividad sobre este libro pero de verdad fue una agradabilísima sorpresa y no pude evitarlo.
La estrella más brillante, describe la vida de los vecinos de un bloque de edificios en Dublín. Gente de todas las edades y todas las características con vidas corrientes pero no por ello menos interesantes. 
Al final creo que un problema cotidiano contado con cercanía, simpatía y cariño es mucho más atractivo que un argumento rebuscado y expuesto torpemente. Queda claro que me gustó mucho y que leeré otros libros de la autora en la primera oportunidad. 


Cincuenta sombras más oscuras de E.L. James. (1/5)


Este libro es peor que el anterior que ya era malo.
Y ya está.

Marina de Carlos Ruiz Zafón. (2/5)

Vale, vamos al comentario polémico de la entrada.
Ruiz Zafón es un buen narrador. Eso no puede negársele. Tiene un estilo propio, y hasta donde yo he comprobado un universo bastante reconocible. El problema es que me resulta poco natural en determinados momentos y por eso no acabo de enamorarme de él como tantos otros lectores.
En este caso, Marina, más que una historia, son dos. La primera, la de un amor juvenil, tierno y triste. La segunda, una historia de misterio, me atrevería a decir que incluso con retazos de novela gótica.  No me ha convencido la manera de enlazar ambas historias y por eso la novela no se lleva más que un dos en mi valoración. No es un mal libro, pero no es para mí.

Tráeme tu amor y otros relatos de Charles Bukowski. (3/5)

Libro pequeño, cómodo, manejable que no "paseable" porque está ilustrado por el genio Robert Clumb y no es plan de que la peña te mire raro.
El ejemplar del que os hablo, fue editado por Libros del Zorro rojo en 2011 y contiene tres relatos del autor estadounidense, que como viene siendo costumbre en los libros de este tipo, me han gustado de forma "variable". Sobre todo, os aconsejo el último de ellos, "Contra aquel telón" en el que describe a la juventud de la Gran Depresión de forma muy interesante.
Lo mejor de todo el libro, como he dicho, es el reflejo del realismo descarnado de Bukowski en los dibujos de Crumb, cuyos estilos se adaptan perfectamente, como dos piezas del mismo rompecabezas.

"Contra aquel telón"


Sentido y sensibilidad de Jane Austen. (3/5)

Leer a Jane Austen siempre es un placer y una experiencia maravillosa.
En esta ocasión, he leído la que fue su primera novela y he de decir que se nota. Están presentes muchas de sus características: la descripción de la sociedad, moralidad y costumbres de la época y la no siempre velada crítica que realiza de las mismas, la fina ironía, y por supuesto el contraste entre los impulsos emocionales y los racionales, representados aquí mejor que en otras novelas por las dos hermanas protagonistas.
Sin embargo, creo que la historia está peor conseguida que otras de sus novelas. No se puede comparar con el romanticismo de LA CARTA de Persuasión, el carisma de Darcy y Elizabeth de Orgullo y Prejuicio o la radiografía social de Mansfield Park.
En cualquier caso, muy recomendable y en esta ocasión también lo es la versión cinematográfica dirigida por el maestro Ang Lee en 1995.


Hasta aquí, mis lecturas de los meses de Mayo y Junio. Como estáis viendo, ha sido un mes de lecturas muy variadas.
¿Creeis que Jane Austen se escandalizaría de estar tan cerca de Bukowski? ¿He sido muy dura con Eternos y Ruiz Zafón? ¿He sido demasiado generosa con Cincuenta sombras? ¿Habéis adivinado ya la respuesta a la pregunta del principio?
¡No reflexionéis mucho sobre todo esto porque yo no lo hice!

¡Nos leemos!